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Cinco extraños hábitos

In Diario de vida on 31 enero, 2006 by santoposmoderno

"Reglamento: El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título “5 extraños hábitos”, y las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito de sus extraños hábitos deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo «Has sido elegido» y decidles que lean el vuestro."

Extraído de loveof74.

Mi primer dilema es que no sé si estos realmente son cinco hábitos "extraños" en el estricto sentido de la palabra. Pero lo más seguro es que este dilema se relacione con mi hábito número cinco. Así que por esta vez lo dejaré pasar.

Creo que la primera vez que vi este ejercicio fue en el blog de Pato Meneses. En ese momento no capté la idea que había de fondo. Pensé que era algo así como un chiste interno. Ahora el chiste interno llegó a mis manos de parte de Isidroga, quien gentilmente me invocó. (Aprecio mucho la invitación).

Bonita introducción. Al grano:

  1. El MSN fantasma. Cuando me meto al computador generalmente abro el Messenger. Pero le pongo que se conecte como "No conectado". Así yo puedo ver quiénes están online y quienes no. Si hay alguien con quien yo desee hablar, entonces me pongo en "No disponible". Siempre me pongo en "No disponible" (esto viene de la época del ICQ en que me ponía en "Invisible"). Ahora bien, si hay alguien con quien expresamente no quiero hablar y yo sospecho que me hablará si me conecto, entonces me quedo en "No conectado". Independiente de si está la o las personas con quien yo sí deseo hablar. Generalmente cuando salgo por un rato no me desconecto, sino que me vuelvo a poner en "No Conectado". El "Messenger Plus!" viene con una característica especial que se llama "ventana de eventos" y que registra cada actividad realizada por los usuarios de la lista de contactos: cuándo se conectan, cuándo se desconectan. Además: cambio de nombre o de estado. Así cuando vuelvo le pego una revisada rápida y veo cuáles fueron los últimos movimientos durante mi ausencia.

    (Cáguense de miedo, los estoy monitoreando).

    Una variante de este hábito es revisar las estadísticas de mi blog. Ver quiénes se metieron, a qué hora y desde qué página.

  2. Al cine solo. Muchas veces uno tiene ganas de pensar. Cuando uno era un teenager lo único que tenía que hacer era ir a la cama, poner la música y tirarse a mirar el techo. (Eso es lo que me han dicho porque yo nunca lo hice). La cosa es que hoy en día uno ya no tiene tanto tiempo para esas cosas. (Supongo que estamos de acuerdo con eso). Pero pensar es una cosa que se puede hacer en diferentes oportunidades y no es muy restrictiva. Sucede, en cambio, que a veces me dan ganas de sentir. Lo que es un poquito diferente a pensar. Yo supongo que la gente normal lo que hace es escuchar música. En mi caso es diferente porque tengo unos gustos tan caprichosos que los [pocos] grupos que me gustan no alcanzan a cubrir mis necesidades sentimentales.

    Lo que hago es ir al cine. Solo. Porque acompañado es otra volada. Agarro la cartelera de El Mercurio y elijo una película que me interese. Después veo la disponibilidad horaria y barajo mis opciones dependiendo de los precios. Generalmente prefiero la película que esté empezando en la siguiente media hora. Cosa de salir de mi casa al instante. Afortunadamente vivo cerca de tres Cines Hoyts y a un Metro de distancia de varias salas más (en los malls de La Florida). Además me quedan relativamente cerca todos los cine arte del centro (Normandie, Biógrafo, Alameda).

    Llego al cine y me siento como dueño de casa. He ido tantas veces que imposible no creerlo. Me elijo el mejor puesto en la sala y me acomodo como quiera. Pongo los pies encima del respaldo de la butaca de adelante o me saco las zapatillas. Es una experiencia muy gozable. Ya desde los trailers que dan al comienzo me empiezan a dar escalofríos. Y siempre me lamento de no ir más seguido…

  3. La Coca-Cola. Otro hábito: tomar Coca-Cola. A la hora del almuerzo (o cena) voy al refrigerador y reviso si no hay una botella que hayan comprado especialmente para mí (mi mamá y hermana toman Waca-Cola Light). Si no hay, voy al patio, saco una botella y parto a la botillería de la esquina y me compro una Coca-Cola de 1 litro. De las que vienen en botella de vidrio. Hay dos razones principales por las que compro en botella de vidrio:

    1. el sabor. El sabor de la Coca-Cola se conserva mejor en vidrio, después en lata y finalmente en plástico.
    2. Es de un litro. Lo que me asegura que se acabará en una o dos tandas. Lo que me evita el clásico sufrimiento de tener que tomarme un conchito sin gas (que sucede en las botellas de más capacidad).

    Respecto a lo del sabor, creo que es un tema importante de tocar aquí porque una meta que me he propuesto en la vida es la de hallar los sabores verdaderos. ¿Cuál es el verdadero sabor del mote con huesillo? ¿Cuál es la verdadera humita? ¿Cuál es el verdadero sabor de los porotos granados? Preguntas que algún día encontraran su respuesta en mi paladar. Tal vez ese día monte un restaurant verdadero.

    Finalmente: instrucciones para tomar Coca-Cola. Servirse un vaso y tomar, tomar, tomar. Al seco o hasta donde uno no pueda más. Cosa que uno llegue a sentir ese malestar del gas penetrando por el lagrimal… para finalmente dejar que el dolor desaparezca y dé paso a un singular placer que es perfectamente analogable a un orgasmo casero.

  4. Pensar. Sin duda uno de los hábitos más peligrosos. Sin embargo, no se trata de cualquier pensar. Más que nada es un meta-pensar. Básicamente lo que hago es crear teorías acerca del mundo. Digamos que explicarme posibles formas en las que funcionen las cosas. Es decir, un enfoque comprensivo. Este "hábito" mío me ha hecho merecedor de descripciones como la de ser racionalista. No obstante, es absolutamente necesario aclarar aquí que (a) no soy partidario de la máxima "cogito, ergo sum", (b) ni pienso que el cosmos está ordenado de una forma racional y que nosotros podamos develar dicho orden. En pocas palabras, no me considero racionalista. De hecho, dos de los principios que guían mi manera de pensar son que (a) es imposible explicarnos el mundo como se supone que este sea "en realidad" [son sólo construcciones en la dialéctica sujeto-objeto], de lo que se desprende que (b) nunca hay que creerse completamente ni pensar que una teoría es la última o la mejor.
    Esta manera de pensar me hace desdeñar el supuesto prestigio que se han ganado las teorías llamadas científicas (entre más arrogantes, peor). Y, por el contrario, soy defensor de las causas perdidas en las teorías de corte comprensivo (ejemplo: psicoanálisis).

  5. Nunca terminar las cosas (aka el perfeccionismo). Un clásico hábito mío es publicar un reducido porcentaje de las cosas que ideo. De las teorías que hago todo el rato, digo sólo pedacitos. Un ejemplo más concreto es mi blog: en mi mente tengo como 10 posts incompletos al mismo tiempo. De los cuales -con suerte- publico uno o dos. El resto desaparece con el tiempo. Nunca posteo algo que está incompleto en mi mente. Si no cierro la Gestalt, no es digno de ser publicado. De hecho, este ejercicio de los cinco hábitos casi no lo publico porque no se me ocurría el quinto. Gracias a Dios pude hacerme una introspección y darme cuenta de mi recurrente incapacidad de terminar las cosas y hacerlas públicas. (Ja, ja. De algo que sirva ahora).

Bonus Track: Iba a poner entre mis hábitos algo relacionado con mi Stranger, que ocupa parte importante de mi día. Pero después lo deseché por el carácter rutinario que tiene la palabra hábito. Especialmente después de todo lo que puse arriba. Mi Stranger no se merece eso. No, señor.

Bueno, ya fui muy largo así que llegamos al fin. Como es tradición, me toca pasarle la pelota a cinco giles. O cinco personitas. O cuatro y una. Ja. No cacho.

Mis invitados son: Ceci, Katrin, Maori, Mauricio, Jesulín.

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4 comentarios to “Cinco extraños hábitos”

  1. Maldita máquina, acabo de escribir tu post y se borro todo y me pike.
    a ver…lo central del post anterior era que cumpliste muy bien tu tarea, que te mereces una estrellita y un 7 y que para mi el hábito mas extraño tuyo de los que ahi mencionas es el 5…es como jaja el mas incomprensible a mis ojos…claro está.
    y que a mi tb me paso eso que ya no sabia que poner pero despues me di cuenta, luego de publicar los hábitos…de que tenía muchos más! y como me dijo mi hermana "tu eres un hábito extraño".

  2. Que pensado el 1.

  3. Almorcito de mi vida! Acepté el reto. Hice mi tarea😉
    Estos son los 5 hábitos q he hecho 8mil veces, 8mil veces… jaja
     
    1.      El ritual del baño. Siempre es el mismo: Primero q nada pongo la música en mi pieza a todo chancho para poder escucharla mientras me ducho. Dejo correr el agua antes de meterme para no tocarla helada, por mientras me saco la ropa. Después todo en el siguiente orden: mojo pelo – shampoo –lavo cara- enjuago pelo – bálsamo – jabon – enjuago pelo – enjuago cuerpo. Ya, me seco con la toalla parte por parte siempre en el mismo orden. Y no puedo no cepillarme el pelo cuando lo tengo mojado. Cuando estoy de vacas en algún lugar no mas hago esa excepción, porq no hay tanto tiempo pa esas cosas.
    2.      Todas las cosas q meto a la cartera en sus respectivos bolsillitos: Desde el celular hasta la cosita del pase, todo tiene su lugar. Así lo encuentro más rápido.
    3.      Los bailes freaks. me bajan los ataques de espontaneidad y me pongo a bailar muy raramente. solo lo hago cuando estoy sola. A veces acepto la presencia de mi hermano chico, sólo él me ha visto hacer los pasos más freaks del mundo. Ni te imaginas!! La música me posee…
    4.      El extraño hábito (según Stranger) de copiar los pasos de los video clips. Me gusta aprenderme las coreografìas de algunos videos pop: Madonna, Britney, M. Jackson, J lo, etc. Todo lo q sea de ese estilo. Incluso los pasos de ese comercial del auto q bailaba. Jeje. (Yo creo q este hábito se formó en mi infancia, en mis juntas con mis primas. La Camila también lo sigue haciendo.)
    5.      Este te lo quedo debiendo parece almorcito. Pensè y pensè y no se q mas. No soy una persona de hábitos. Y si tengo más, deben estar muy escondidos en la cotidianidad. Parece q estoy muy acostumbrada a estar conmigo, por eso no cacho (ja).
     Eso.Besos Choco Stranger!!! Mañana es el día….

  4. hmmmm
    complejo esto de los hábitos.
    tendré que meditarlo mucho antes de ponerme a escribir en mi flog…

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